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Torre de Belém

Lisboa en un fin de semana

1 mayo, 2019

Región: Mediterráneo
Zona horaria: UTC+01:00
Idioma: Portugués​
Moneda: Euro (€, EUR)
Visado: No
Enchufe: F
Sentido de circulación: derecho
Cuándo ir: primavera y otoño
Cómo llegar: En avión hasta el Aeropuerto de Lisboa o en coche/bus/tren desde cualquier zona de España.

¿Por qué viajar a Lisboa?

Viajar a Lisboa es visitar la capital de Portugal y una de las ciudades más conocidas del país. Situada en la desembocadura del río Tajo, cuenta con un buen clima la mayoría de los meses, una deliciosa gastronomía a muy buen precio y numerosos monumentos históricos por conocer.

Cosmopolita pero acogedora. La ciudad se caracteriza por subidas y bajadas, por vistas hermosas y por sus tranvías que recorren la ciudad.

En resumen, ¿A qué esperas para explorar esta ciudad bohemia y romántica?

Descubre la esencia de viajar a Lisboa en el Barrio de Alfama

De hecho es el barrio más antiguo y su nombre tiene origen árabe (Al-Hamma). Sus calles estrechas fueron residencia de pescadores durante años. Una buena opción para comenzar el recorrido es subirnos al tranvía 28 por unos 3€ en la Plaza de Martim Moniz y bajar frente al Panteón Nacional, reconocible por su enorme cúpula.

Es aconsejable coger el tranvía lo más temprano posible, ya que en las horas centrales del día y en temporada alta puede haber mucha cola.

El Panteón Nacional se encuentra albergado en la iglesia barroca del siglo XVII conocida, como iglesia de Santa Engrácia. Esta fue convertida en un mausoleo acogiendo las tumbas de las principales celebridades históricas de Portugal. Fundado en la segunda mitad del siglo XVI, el edificio fue reconstruido totalmente a finales del siglo XVII. Catalogado como monumento Nacional se puede visitar de martes a domingo de 10-17h.

Subiendo la cuesta que nos queda a mano derecha enfrente del Panteón encontraremos la Feira da LadraEs un importante mercadillo que abre martes y sábados, con artículos del hogar y antigüedades (mercado de pulgas) que funciona regularmente en la plaza Campo de Santa Clara.

Andando dirección la colina más alta de Lisboa, llegaremos al Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge). Una vez dentro, podremos pasear libremente por el patio de armas, entre sus once torres, los calabozos o la Puerta de Moniz en la Praça Nova.

Es un recinto grande donde hacen fiestas y mercadillos y donde hay de las mejores vistas de la ciudad.

Vistas de Lisboa desde el Castillo de San Jorge

Bajando del castillo os tropezareis con el Mirador de Santa Lucía, uno de los observadores con más encanto de la ciudad. Si sigues bajando llegarás a la Catedral de Lisboa o Catedral de Sé, de estilo románico y modificada en varias ocasiones a causa de varios terremotos.

La Baixa, el barrio más céntrico

En efecto es el barrio más comercial y animado. Aquí vas a poder conocer las plazas y calles más emblemáticas de la ciudad, con fachadas cubiertas de azulejos tan bonitas de ver.

Fue reconstruido tras el terremoto del año 1755 por el Marqués de Pombal, con un estilo clásico y calles geométricas.

Comienza en la Plaza de los Restauradores, donde se aposenta un obelisco conmemorando que en 1640 los portugueses se rebelaron contra la dominación española.

Seguidamente a esta plaza encontraréis la Plaça do Rossio, existente ya en el siglo XIII y conocida por ser el lugar de cita de los lisboetas. Hacía el norte la preciosa Avenida de la Libertad, con la que llegarás a la Plaza del Marqués de Pombal, donde comienza la moderna Lisboa. Hacía el sur, y a un paso de la Plaça do Rossio se encuentra la Plaza de Figueira, con edificios clásicos y una estatua ecuestre de Juan I.

La estatua ecuestre de Juan I en la Plaza de Figueira (Praça Figueira)

Seguidamente la Plaza de Figueira sale la famosa calle peatonal de Rua Augusta, rodeada por antiguas calles de gremios. Si bajas paseando por esta avenida te toparas con al Arco da Rua Augusta, en el que podrás subir a su mirador y contemplar bonitas vistas por 2.5€.

Dulces típicos del sur de Portugal. en Lisboa

No dudes en tomar algo y degustar cualquiera de las especialidades pasteleras que podrás encontrar en la Confeitaria Nacional o en muchas de las cafeterías las calles más concurridas de la Baixa.

Finalmente y a través de un Arco de Triunfo de estilo barroco, símbolo de la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto, llegamos a la Plaza del Comercio, la más espectacular de la ciudad.

El Chiado y el Barrio Alto, la zona más bohemia

Entre la Baixa y el Barrio Alto se ubica el Chiado. Este barrio fue reconstruido tras el incendio de 1988 y en él destacan la Rúa Garrett, con las ruinas de la iglesia del mismo nombre y la Rúa do Carmo. Seguidamente descubrirás el Elevador de Santa Justa, sin duda la mayor atracción de esta zona. Construido por un discípulo de Eiffel de París, comunicaba la Baixa con el Barrio Alto. Puedes vivir la experiencias subiéndote por 5,30€ - dos trayectos.

Por lo visto el nombre Chiado proviene del verbo 'chiar' que significa 'chirriar' en portugués, y es el sonido que producen los tranvías que circulan por este barrio.

El Largo do Carmo, es la pintoresca plaza escenario de la Revolución de los Claveles en 1974, producida tras 50 años de dictadura principalmente bajo António Salazar. Aquí se halla el límite de los barrios del Chiado y del Barrio Alto.

Casi tocando la Av. 24 de Julho y cercano a la estación de Cais do Sodré, se sitúa el Mercado da Ribeira. Actualmente acoge puestos de comida con especialidades portuguesas e internacionales, y puestos donde comprar productos típicos.

Así mismo, el Barrio Alto el único distrito de la ciudad que se transforma radicalmente del día a la noche. Vanguardista, vibrante y moderno, su Rúa do Norte está llena de tiendas de lujo.

Después de un día largo y agotador no te pierdas el atardecer desde el Miradouro de Santa Catarina. Justo debajo de este verás el Elevador da Bica un funicular amarillo restaurado y reabierto en 1992, presentando el deseo de preservar la historia del transporte a fines del siglo XIX.

Además es conocido por su alta concentración de restaurantes y bares, decorados con muchos estilo.

El barrio de Belém y sus monumentos

Es uno de los barrios más alejados, conocido por sus marisquerías y sus viviendas con azulejos de colores y por concentrar varios de los monumentos o lugares más famosos de viajar a Lisboa. Llega fácilmente con el tranvía número 15 o en el autobús 728.

Torre de Belém

Símbolo universal de la ciudad construida encima del mismo río Tajo durante los años 1516 y 1520. Su belleza engloba una larga historia y curiosidades que no te puedes perder.

Torre de Belém

Visítala de octubre a abril de 10-17h y de mayo a septiembre, de 10-18:30h.

Monumento a los Descubrimientos.

Si retrocedemos hacía la ciudad y a 10min andando tropezarás con el Monumento a los Descubrimientos. Desde el mirador de arriba se tiene una buena vista también de la ciudad. Se construyó en 1960 rindiendo homenaje a Enrique el Navegante, conquistador de Las Azores, Madeira y Cabo Verde, una vez cumplidos 500 años de su muerte.

Monumento a los Descubrimientos, Lisboa

Mide 52m de altura, se representan 33 personalidades de la Era de los Descubrimientos, todos ellos de hormigón y mirando al Tajo.

Detalle del monumento en su lado este del Monumento de los Descubrimientos
Monasterio De los Jerónimos de Belém

Enfrente de este monumento verás el Monasterio De los Jerónimos de Belém, que data del s.XVI. Una obra maestra de estilo manuelino, mezcla de Gótico con Mudéjar.
Declarada patrimonio de la humanidad en 1983, la leyenda cuenta que fue construido con las ganancias que llevaban los navegantes de la ruta de las especies en la pasada época dorada de los descubrimientos.

No dudes en visitarlo todos los días de 10-17h aprox. por unos 10€.

Monasterio de los Jerónimos de Belém

Su larga fachada de más de 300m de largo custodia una iglesia y un claustro en su interior, además de tumbas de varios monarcas portugueses. Asimismo fue aquí donde se firmó, en 2007, el famoso Tratado de Lisboa de la actual Unión Europea.

Patio interior del Monasterio de los Jerónimos de Belém, Lisboa

Finalmente y no por ello menos importante, el impresionante Puente colgante 25 de Abril, de más de 2 km. Conecta Lisboa con Almada y es similar al Golden Gate. Sobre todo lo vas a ver de camino a Belém, desde cualquiera de los miradores de la ciudad... porque es sin duda uno de los iconos de viajar a Lisboa.

Vistas del Ponte de 25 de Abril y del Santuario Nacional del Cristo Rei

 

Hasta aquí os puedo compartir mi primera experiencia en la capital de Portugal y una de las ciudades con más encanto del país. Un destino perfecto para una escapada de fin de semana.

  • Visita el diminuto bar Ginjinha Espinheiraen la plaza del Rossio y degusta un licor de cerezas artesanal elaborado por ellos: la Ginja.
  • No te quedes sin probar alguno de los platos típicos: Bacalhau à Brás (con patatas fritas y olivas negras), Bacalhau à Margarida da PraçaSardinhas assadas y Caldeirada de peixe. Sin olvidar del buen vino y quesos (especialmente Queijo da Serra).
  • Conoce la primera cervecería de Lisboa, la Cervejaria Trindade. Era convento en el s.XIII, decorado con azulejos masónicos y sirvió de cobijo para algún que otro guerrero.
  • No dudes en cruzar el río Tajo y comer en el restaurante Ponto Final. ¡No te pierdas las vistas durante la puesta de sol!
  • La Lisboa Card es una tarjeta turística que sirve para movernos en transporte público y para acceder de forma gratuita o con importantes descuentos a numerosos museos, monumentos y lugares de ocio de Lisboa. Se vende en tres modalidades: para 24, 48 o 72 horas.
  • En el barrio de Belém, párate en la Antiga Confeitaria de Belém, donde podrás probar los famosos pasteles de Belém siguiendo la antigua receta.

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